En los peores momentos: “la imparcialidad de la prensa”

Esperemos, por el bien del Real Betis y de nosotros, los béticos, que el Club pueda conseguir la permanencia. Pese a las impresiones de casi toda la Temporada y de los últimos partidos, todavía, un “colchoncito” de siete puntos nos mantiene por encima del puesto diecisiete; eso sí, con un calendario complicadísimo en que la mayoría de los rivales parece que se juegan algo.

Por fortuna, las cosas han cambiado muchísimo en los últimos tiempos cuando en los malos momentos béticos, la prensa – aquella prensa que, con total impunidad y alevosía-, se permitía el lujo de lanzar con toda la maldad del mundo una lanzada (palabra que encajará como anillo al dedo el próximo miércoles), que hizo brotar una herida, la cual quedó impune. Sin embargo, he pretendido recordar aquellos tristes episodios, los cuales, gracias al actual mundo en que vivimos, difícilmente se podrán reproducir, pero que ahí están.

1. ABC de Sevilla, 3 de junio de 1991. Auténtica vergüenza, discriminación, falta de imparcialidad, desprecio hacia el Real Betis Balompié, los béticos y, por supuesto, un lunar negro ante el mundo de la prensa, tanto sevillana como nacional. Pero, claro, las protestas que al parecer fueron pocas, no salieron a la luz. ¿ Cómo iba a salir a relucir una protesta ante un avallasamiento de tal calibre, consentido por el mismo Director del periódico ? ¿ verdad, señor Francisco Giménez Alemán ? ¿ Pero, como se puede colocar una PORTADA, señores, PORTADA….así ? Por supuesto que no me he detenido a leer las noticias locales, nacionales e internacionales, como para entender, por pura lógica la cantidad de sucesos y de historias más importantes que esta como para reflejar alguna de ellas en la PRIMERA PLANA:

2. “Los primeros que estamos en Primera”. Este columnista se las prometía muy felices a costa del sufrimiento ajeno ¿ eh, Machuca ? Si mal lo hizo ABC peor lo hizo la Cadena SER ¿ verdad, Ortega ? Ay, Ortega, que recuerdo cuando me llegué a González Abréu antes que empezara aquella misma tarde vuestro programa de deportes: ” Esto es un artículo de opinión, pero cláramente discriminatorio que no se debe consentir y que habrá que de alguna manera denunciar “. Aún recuerdo aquellas palabras. Pues oye, no las escuché, era previsible. Menos mal que a la semana siguiente cambiaron las cosas y el aprovechado machacón de turno calló. Justicia.

Y menos mal, para bien de muchos e impotencia de otros, la línea de internet cada vez es contemplada por mas usuarios, no como hace once años. En los tiempos que corren, líneas tan desafortunadas como estas que hemos subrayado no se dejarían pasar. Señores, que hablamos de un periódico de tirada nacional y local, no de un simple comentario en un foro, que no hay más vericuetos ni interpretaciones justificativas. Lo que es, es lo que es. Por eso, bético, no te quedes de brazos cruzados, ante la manipulación y la afrenta. Ojalá nunca veamos episodios como estos. Nunca mais, ni aunque volviésemos a la Categoría del fútbol que por historia no pertenecemos.

Reescribir la Historia

Verán ustedes. Desde principios de 1950 hasta el momento, un altísimo porcentaje de publicaciones orientadas hacia la divulgación de la Historia del Real Betis Balompié han fracasado estrepitosamente. Salvo las biografías (donde se sigue la pauta del biografiado) u otros temas específicos, el resto ha resultado un fiasco. ¿Por qué? por la sencilla razón de que creemos no se investigó lo suficiente. Es más, diría incluso, que en tiempos cercanos, a nivel oficial tampoco se ha estado lo suficientemente afortunado en el momento de exponer notas veraces cien por cien. No se ha cumplido lo suficiente con alguna efeméride, como la del 50 Aniversario de la firma de la adquisición del Estadio por Benito Villamarín, en 1961. Sería algo inexcusable dejarlo para este año. Las efemérides son las efemérides; un pequeño acto simbólico hubiera sido suficiente para cumplir. Ahora, quienes aceptan todo lo que se haga, ciegamente, porque nuestra Historia les importa un pepino, aplaudirán iniciativas a destiempo, fuera de lugar. Y si la pelotita entra, mejor que mejor, más euforia, menos pensar y más apurar el engañoso trago de la mentira ante una galería embriagada y resultadista.

 Nosotros, desde los medios que contamos, simplemente con la herramienta del micrófono, desde “Leyendas Verdiblancas” intentamos estar a la última, adelantarnos, e intentar en lo posible, bajo toda la modestia del mundo, corregir aquello  que la razón nos dice que no está bien. Mientras sigamos dirigiendo el programa, esa será nuestra piedra angular: la búsqueda de la verdad por encima de los intereses personales. De hecho, no han dolido prendas a la hora de reconocer cuando se ha cometido algún fallo. No somos perfectos, pero sí intentamos ser honrados con la realidad.

Ahora, hay una oportunidad, una ocasión de enmendar lo que otros torcieron, bien por dejadez, bien por parchear mediante falta de rigor la realidad de la Historia de nuestro Betis. Hubo pocas investigaciones serias: poca o nula hemeroteca, escasísima labor de entrevistas, pero sí mucho interés en figurar ante las cámaras y en los medios de prensa. Para ser Historiador de un club de fútbol hay que currar muchos años el asunto, dedicar muchísimo tiempo de actualización y también rodearse de personas válidas, dejando a un lado rencores personales y búsqueda de la gloria o protagonismo personal. Y también, por favor, dejemos que los jóvenes tengan su espacio, no les cortemos las alas. Arturo Pérez Reverte o Antonio Gala, por ejemplo, no empezaron con cuarenta años sino que a esta edad ya llevaban cierta trayectoria.

Investigar la Historia del Betis, amigos, igual que cualquier trabajo de investigación, debe ser escrita, relatada por personas que conocen bien la materia e incluso hasta ya poseen cierto curriculum en este sector. De nada servirá el tener la ejecutiva si sólo se es una rama más de quienes ejecutan en el Club, pero nuestros conocimientos son escasos y encima hacemos al respecto lo que nos dé la gana. Ese es el camino que espero se enmiende, porque de lo contrario aviados estamos.

Luego, existen otros veteranos, conocedores e investigadores de la materia, pero cuya actitud es la de la “no crítica”, la del silencio ante las decisiones de la bisoñez ejecutiva. La omisión no ayuda en determinados casos, y tampoco ayuda al ejecutivo (volvemos a lo anterior) de manera eficiente.

Finalmente, están los colaboradores ocultos, quienes en su momento parece que tomaron interés por la Historia del Club, pero cuyo silencio y pasividad ante lo que ha sucedido parece destapar otra realidad que desconocemos, pero que se aleja de ir en “pro” de lo que nos interesa: la verdad, la realidad del transcurso de nuestro pasado.

Por lo tanto, allá cada uno con su conciencia y su grado de beticismo. Si hay que volver a escribir la Historia no quedará más remedio que hacerlo si pretendemos ser honestos con aquello que vaya surgiendo, porque el Betis se construyó gracias a la labor de muchas personas cuya memoria, a toda costa, hay que honrar con la verdad por delante, porque de lo contrario sería regresar al cretinismo y demostrar sentir muy poquito en verdiblanco.

84 AÑOS DE MARCADORES EN HELIÓPOLIS (II)


Si enla primera parte del reportaje hablamos del marcador habitual, manual y encargado únicamente de informarnos de los goles de nuestro Betis y del rival que nos visitaba, en esta ocasión intentaremos acercarnos a lo que fueron otros marcadores diferentes. Todos ellos los incluiremos en una clase: el múltiple; el cual, podrá ser manual o electrónico (sobre todo, a partir de 1986). Continue reading

84 AÑOS DE MARCADORES VERDIBLANCOS (I)

La historia de los marcadores en el Real Betis Balompié superan 80 años (cuando menos llegamos hasta ahí). Esos numeradores que, en tantísimas décadas han estado siempre allí, como soporte fiel y visual del registro de tantos y tantos goles. Neutrales, siempre al servicio de jugadores, árbitros y aficionados. Una vieja referencia que marcó la realidad, unas veces buena y otras malas, de victorias, empates y derrotas verdiblancas. Continue reading